De Juancito, Unos Chelitos y Un Triangulito
Por Juan Cruz Triffolio
Sociólogo – Comunicador – Regidor ASDE
Entre esas pueriles obras fÃsicas remozadas por la menesterosa paisajÃstica cerebral de la actual gestión municipal, que encabeza el sÃndico Juan de los Santos, en Santo Domingo Este, resalta, fundamentalmente, por su desconcertante inversión económica, la minúscula isleta, ubicada en la intercepción conformada por la avenida San Vicente de Paúl y la calle Primera del populoso barrio Maquiteria.
Se trata de un pequeño triangulito, originalmente construido por la compañÃa responsable de la extensión hacia el Sur de la referida avenida, con el aparente interés de servir de estructura para facilitar la agilización y seguridad del transito vehicular y peatonal en la zona.
Para entonces, la obra fue levantada utilizándose piedras, tierra negra y cemento, atendiendo a las caracterÃsticas del entorno, sin que lo mismo fuera agradable a la vista del transeúnte.
Con el transcurrir del tiempo y una vez iniciado el dominio de Juan de los Santos, en el Ayuntamiento Santo Domingo Este, -ASDE-, como por arte de magia, las mandarÃas, los picos y las palas hicieron añicos el modesto triangulo para dar paso a otro de igual tamaño pero, con su superficie cementada, sirviendo de base a unos tres bancos metálicos de utilidad cuestionable.
Hasta ahà todo podrÃa lucir admirable y por qué no, justificable.
Sin embargo, cuando se establece una relación entre lo realizado, su utilidad práctica y sobretodo, la inversión económica que asegura el Alcalde de Santo Domingo Este, haber realizado en la obra fÃsica en cuestión, surge de inmediato el espanto y múltiples interrogantes.
Destaca el funcionario municipal, en una de las paginas del libraco denominado "Memorias Agosto 2007 Hasta Agosto 2008, ASDE: Cumpliendo las Metas", que para la modificación del triángulo en referencia se realizaron tres asignaciones económicas, a saber: una por RD$193,699.91, otra por RD$51,750.00 y finalmente, una tercera partida por un valor de RD$103,685.24.
En definitiva, en el antojadizo remozamiento se asegura fue necesario un desembolso ascendente a 349 mil 135 pesos con 15 centavos en una obra que, por respeto a los munÃcipes de Santo Domingo Este, sus visitantes y el manejo transparente y racional de sus recursos, debió ser mantenida tal y cual fue construida en sus inicios.
Por lo visto y publicado, se colige que lo realizado, tal como ha ocurrido con otras obras, representa una estocada más al presupuesto del cabildo de la otrora Zona Oriental capitaleña, producida por una gerencia municipal que luce no respetar a nada ni nadie.
Es otra de las tantas reprochables manifestaciones de una administración municipal que refleja ser encabezada por un ente hambriento, incontrolable, sediento de reconocimiento social e insatisfecho en el campo mercurial, quien ha sentado cátedras de falta ética y pulcritud en el manejo eficiente de las inversiones los emolumentos de un Ayuntamiento llamado a planificar y materializar sus ejecutorias circunscrito a las autenticas necesidades de sus representados.
De no ser lo anterior válido y aquilatando en su justa dimensión el triángulo motivo de estos párrafos, para no mencionar otros casos, habrá que continuar insistiendo en que, simplemente, en el Ayuntamiento de Santo Domingo Este –ASDE-, su principal ejecutivo, paga súper bien a quienes realizan las obras fÃsicas, además que compra los materiales de construcción a precios sumamente elevados.
Cuánto descaro e irrespeto con un municipio digno de mejor suerte..!!
Quién y cuándo aparecerá alguien que ponga el cascabel..?
Asà de simple… Cosas veredes, Sancho..!!
Y Usted, qué cree..?